Conversión alimenticia – ¡Cómo nos equivocamos!


Conversión alimenticia – ¡Cómo nos equivocamos!

Autor: Kit Pharo

Traducción: Daniel Suárez

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Definir y medir la conversión alimenticia (o eficiencia alimenticia) es algo con lo que siempre he tenido problemas. Definitivamente no es tan fácil como la ciencia desea hacerlo. La ciencia siempre quiere romper todo en pequeñas partes para que sea más fácil de entender. Desafortunadamente, en el mundo real no funciona así. El mundo real está hecho de “enteros” con miles de piezas que interactúan entre sí.

Antes de continuar, necesitamos entender que todos los animales cárnicos se clasifican en dos categorías básicas. Algunos animales están destinados para terminar en nuestro plato y otros animales están destinados para trabajar como reproductores en un hato produciendo más animales para carne. Irónicamente, el éxito en ambas categorías depende de la misma cosa – almacenamiento de energía en forma de grasa. El sabor de la carne no será agradable si esta no contiene la suficiente grasa como para clasificar como Choice o Prime (clasificación de la carne en Estados Unidos, según USDA). Una vaca será incapaz de reproducirse hasta que haya depositado suficiente grasa para poder entrar en estro/celo.

Una vaca será incapaz de reproducirse hasta que haya depositado suficiente grasa para poder entrar en estro/celo.

Todos los animales cárnicos deberán cubrir sus requerimientos de mantenimiento para que la ganancia de peso se lleve a cabo. Una vez que el requerimiento de mantenimiento ha sido completado, los nutrientes primero serán enviados a crecimiento esquelético y muscular. Cuando esos requerimientos hayan sido llenados, los nutrientes estarán disponibles para producción de leche en animales en lactancia. Las deposiciones de grasas, que son por mucho las más importantes (tanto para la calidad de carne como para la reproducción del animal), no se desarrollarán hasta que todos los requerimientos anteriormente mencionados se hayan alcanzado.

Un kilo de grasa requiere 2.5 veces más energía que un kilo de músculo para producirse. Por lo tanto, se necesitan sustancialmente más kilos de alimento para producir un kilo de grasa que lo que se necesita para producir un kilo de músculo o hueso. No se puede afirmar que el animal que gana más es el más eficiente porque no se sabe cuánto alimento fue requerido para alcanzar esa ganancia de peso. Por lo tanto, la industria cárnica ha ideado maneras de determinar cuánto alimento es requerido para producir una ganancia de un kilo de peso.

Aparentemente, esta pareciera ser la manera ideal de medir la eficiencia de conversión alimenticia. Pero, en realidad, estas pruebas solamente han logrado crear animales cada vez más grandes y cada vez más magros. Los animales superiores en estas pruebas están ganando kilos de esqueleto y músculo, no grasa. Estoy seguro que has escuchado de los criadores que usan las pruebas de “ingesta residual de alimento” (RFI por sus siglas en inglés) para determinar la afamada “eficiencia alimenticia” de los toros que venden. Más y más ganaderos están comprando los caros equipos necesarios para estas pruebas. Las pruebas RFI son ligeramente mejores que las de eficiencia alimenticia porque toman en cuenta el tamaño del animal que está siendo evaluado. Sin embargo, sigue favoreciendo animales grandes de alto mantenimiento. Animales de tamaño moderado y madurez temprana que sean propensos a depositar grasa jamás serán capaces de competir con animales grandes, de madurez tardía y alto mantenimiento en las pruebas RFI.

Prioridad de uso de recursos en el bovino

1. Mantenimiento

2. Crecimiento óseo y muscular

3. Lactancia

4. Reservas grasas

6. Reproducción

En el nombre de la eficiencia alimenticia, la industria cárnica sin darse cuenta, ha creado animales altos y magros que les toma más y más tiempo para finalizarse y reproducirse. Esto ha estado sucediendo durante los últimos 40 años y continúa empeorándose año tras año. No sé por qué tantos, supuestamente inteligentes, miembros de la sociedad ganadera convencional que se mantienen en el “status quo” no son capaces de ver lo que está sucediendo. Sospecho que tienen miedo de pensar o ver fuera de la caja a la que ellos mismos se han metido.

Nota del blog: Más adelante hablaremos de la propuesta de Johann Zietsman para seleccionar animales eficientes a pasto, sin dietas subsidiadas, precoces, con gran habilidad para depositar grasa corporal y reproducirse con gran facilidad. Lo interesante es que todo eso se mide con herramientas que todos tenemos en los ranchos, sin infraestructura costosa y tan sencillo que todos pueden hacerlo en sus propios ranchos.

Kit Pharo es un ganadero de Estados Unidos, director de Pharo Cattle Company, y ya lleva años seleccionando de manera opuesta a como la academia lo ha hecho en los ultimos 40 años. Por eso Pharo se ha posicionado como el productor de mejor en genética de bajo mantenimiento en Estados Unidos vendiendo más de 800 sementales por año. Visita su página web, lee su blog, suscríbete a su "newsletter" y aprende de uno de los mejores ganaderos regenerativos que existen.

Kit Pharo

Pharo Cattle Co.

Cheyenne Wells, CO

Phone: 1-800-311-0995

Email: Kit@PharoCattle.com

Website: www.PharoCattle.com

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